martes, febrero 21, 2006

Malos tiempos para la lírica

Desde siempre he sentido en cada decisión difícil que he tomado a lo largo de mi vida las mismas sensaciones. Primero el desasosiego o la inquietud insomne que te produce la llegada de un problema que merezca dicha calificación. Después y casi de inmediato, repensar, ver posibilidades y buscar la mejor resolución para el mismo. Y después de varios centrifugados mentales, decidir, actuar y resolver. Y a continuación me quedaba como un regustillo a "detrás de la tempestad viene la calma".
. Pero no hace mucho que me dejé llevar por aquello de "lo que tenga que pasar, pasará". No de forma gratuita, claro está. Pasé por las tres primeras fases, llegó el problema, repensé (y requetepensé) y centrifugué resolviendo que lo que tenga que pasar, pasará. Pero esa resolución no llega a ser tal, pues sigo insomne, inquieto y me invade un continuo y profundo desasosiego. Mi guerra interior se desata entre lo que he creído que tengo que hacer y que mi corazón, mis sentimientos y mi propia vida me han ordenado que haga... y por otro lado el pensar si esa, es la decisión mas acertada con los posibles traumas, que aún y en menor escala, vengo soportando.
. Queda muy poco tiempo para que ocurra lo que tenga que ocurrir, ese momento está a punto de llegar y ya no hay por que intentar impedirlo, posibilidad que por otro lado, nunca me dieron.
.
... lo que si está muy claro que cuando llegue, yo seguiré estando aquí.

3 comentarios:

BärBara dijo...

Ese momento va a llegar y...solo te digo que actues como hubieras querido que actuaran contigo. No te digo más nada.

Alatriste dijo...

En eso lo habeis clavado, pues nunca hice de forma consciente hacia los demás, lo que no quise para mi. Hubiera roto mis propios esquemas.

Me alegra que esteis ahí...

Anónimo dijo...

Nadie puede obligarte a que hagas algo que no sientes.
Aunque estés dentro de un huracán, siempre hay un remanso de paz, busca la.