lunes, febrero 06, 2006

Derrota maltrecha y dolorosa

Era el día previsto y a la hora prevista.
Todo hacia presagiar una gran contienda. El campo de batalla se encontraba en perfecto estado (tal y como se ve en la ilustración), de un verde resplandeciente. El sol brillaba y la temperatura era agradable. Desde temprano, la tropa respiraba a una futura victoria, y nada podia hacer presagiar una derrota. Aún así en el animo de todos estaban la inquietud que creaban en nuestra moral las Tropas Navarras.
Desde hace tiempo, cada enfrentamiento con los Navarros se habia saldado con resultados preocupantes y de mal regusto. Nosotros partiamos como defensores de nuestro feudo, pero lejos de esto nuestras tropas salieron en avance por el campo, con la gallardía que da el valor y las ganas de victoria. Cuando todo parecía que la balanza de la victoria caeria de nuestra parte, apareció en plena lid, un ser extraño de gestos amanerados que sin comerlo ni beberlo, se convirtió en el protagonista de nuestra batalla. Además de mostrar una actitud extraña, comenzo a sacar y lanzar a las tropas unas cosas cuadraditas de color amarillo y hasta alguna de color rojo (tal y como se ve en la ilustración). Los Navarros aprovechando el momento de incertidumbre cañonearon nuestras defensas sin que tuvieramos poder de reacción.
Perdimos la batalla.
Desanimados y cabizbajos volvimos a nuestros cuarteles con el amargo sabor de la derrota en nuestras gargantas.
Para refrescarlas tuvimos que recurrir a una Cruzcampo fria (tal y como se ve en la ilustración).
Dentro de una semana, iremos a tomar la ciudad de Cádiz... y aguarles el carnaval... si es que podemos.

3 comentarios:

BärBara dijo...

Me dejaste desolada Capitán...mi indeferencia no es cosa provocada...le echo de menos.

Anónimo dijo...

Nosotros tambien caimos en una vil lucha contra el odioso pupas y encima con el niño en racha. Os pedimos venganza VIVE DIOS.
Jose LP

Alatriste dijo...

Mi estimado amigo, no sufrais por ello, que vuestro pabellón sigue en todo lo alto.
En primavera, iran nuestras tropas a tomar El Manzanares. Daremos buena cuenta de nuestro valor y vengaremos vuestra causa.
Y en recuerdo vuestro, será un honor traernos los "arrestos" de el niño ensartados en mi pendón.
Un abrazo compadre.