El fin de semana se fue y con él las ganas de haber puesto un par de lavadoras.
Mucho frío y mucha lluvia.
Mi gloriosa escuadra culminó de dos certeros cañonazos el incesante asedio al que tuvimos sometidos a nuestros contrastados enemigos de “La Villa Real”, saliendo victoriosos de dicha contienda en la que no tuvimos baja alguna, en una batalla que pone, por así decir, más liviana la “guerra” en la que aún nos veremos envueltos durante algún tiempo. Queda pues una semana (con bastante seguridad) para que recibamos de nuevo en nuestro feudo la embestida de las aguerridas Tropas Navarras. En nuestro empeño estará dar buena cuenta de nuestro valor haciéndonos de nuevo con la victoria.
Menos mal que no ví “esa” foto el viernes, si no hubiera pasado el fin de semana aquí mirando la pantalla… con un babero puesto, o un sujeta barbillas… y de ser así me hubiera perdido tan emocionante batalla.
Empiezo a creer que Díos existe.


3 comentarios:
Dios no existe mi Señor, sólo las exquisiteces de la tierra y los momentos felices...Me alegro por su victoria y le deseo que corran la misma suerte en la próxima batalla...
Siempre me hace feliz tener noticias suyas.
Mil besos Capitán.
Si estais en lo cierto, entonces soy un fanático creyente, pues me considero un seguidor de buscar la felicidad con los palceres terrenales, que es como creo que se pueden satisfacer gran parte de los sueños.
Algún día me gustaría saber cuáles son esos sueños que andan por vuestra mente...
Publicar un comentario