.....Este país se encuentra ahora volviendo a sus orígenes, en tiempos y momentos en los que gran parte del mundo traza un sus lineas de miras a lo que se ha dado en llamar la Aldea Global. jueves, octubre 25, 2007
La bandera
.....Este país se encuentra ahora volviendo a sus orígenes, en tiempos y momentos en los que gran parte del mundo traza un sus lineas de miras a lo que se ha dado en llamar la Aldea Global. lunes, octubre 22, 2007
Diego, 558 días de Sevillista.
viernes, octubre 19, 2007
Decálogo para formar un delincuente
jueves, octubre 18, 2007
Mi Niña
miércoles, octubre 17, 2007
¡Enhorabuena Manuel!
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Parece que fué ayer cuando correteabas por todos lados a tu bola repartiendo tu sonrisa con todo aquel que te cruzabas.
Nunca olvides lo que te quiero, pues yo jamas lo olvidaré, y en mi corazón siempre recordaré como estuviste a mi lado en la tormeta tan fuerte que no hace mucho tuvimos que sufrir.
¡Felicidades, Gracias y Mucha Suerte, Señor! ¡Muac!
martes, octubre 16, 2007
La Vuelta
miércoles, julio 12, 2006
Laura Schlessinger...
viernes, junio 30, 2006
Mundial 2006
viernes, junio 16, 2006
¿Hasta donde nos envuelve una mirada?


Y para desperezarse...
miércoles, junio 14, 2006
miércoles, junio 07, 2006
¡18 años! ¡Vaya vaya! ¡Mayoria de edad!
Te quiero.
Feliz Cumpleaños.
viernes, junio 02, 2006
Los tiempos cambian...
jueves, mayo 11, 2006
domingo, abril 30, 2006
viernes, abril 28, 2006
Otra batalla ganada
martes, marzo 14, 2006
Bienvenido DIEGO.

viernes, marzo 10, 2006
Mi Amigo
miércoles, marzo 08, 2006
FELICIDADES NACHO!!!!

¡¡23 años ya!!
Jod.. ¿me hago viejo, ó me haceis viejo? No sé, pero tu también.
Tienes un corazón de oro. Eres afable y cariñoso, simpático y graciosisimo desde pequeñito, educado (creo que en eso tuve algo que ver), guapo (y hay quien dice que en eso también), amigo de todos y tan sincero que rallas lo inocente, tan imaginativo que llega a preocuparme, pero no tanto como para no recibir toda la bondad que desprendes.
Todo el que te conoce te apretaria como a un osito.
Particularmente, yo me siento orgulloso de ser tu padre.
Te quiero Ignacio.
lunes, febrero 27, 2006
Sosegado... y apretando los dientes
martes, febrero 21, 2006
Malos tiempos para la lírica
Pero no hace mucho que me dejé llevar por aquello de "lo que tenga que pasar, pasará". No de forma gratuita, claro está. Pasé por las tres primeras fases, llegó el problema, repensé (y requetepensé) y centrifugué resolviendo que lo que tenga que pasar, pasará.
Pero esa resolución no llega a ser tal, pues sigo insomne, inquieto y me invade un continuo y profundo desasosiego. Mi guerra interior se desata entre lo que he creído que tengo que hacer y que mi corazón, mis sentimientos y mi propia vida me han ordenado que haga... y por otro lado el pensar si esa, es la decisión mas acertada con los posibles traumas, que aún y en menor escala, vengo soportando.
Queda muy poco tiempo para que ocurra lo que tenga que ocurrir, ese momento está a punto de llegar y ya no hay por que intentar impedirlo, posibilidad que por otro lado, nunca me dieron.viernes, febrero 10, 2006
Compadre...



Al taller
miércoles, febrero 08, 2006
Despierto
Salgo a la calle.
La Calle Real. Una calle, por así decirlo, principal, importante. Cae inclinada. Muy inclinada. Inclinadísima. Mantener la verticalidad, tarea difícil, es cuestión de tobillos y de gemelos. En este pueblo no existen las varices. Al menos en los vecinos de la Calle Real. Si hay varices en esta calle son forasteras, no son de aquí.
Desde mi vista, las casas hacen la guerra a tan tamaño plano inclinado, desafiando el terreno y configurando una escalera de tejados ocres sobre fachadas resplandecientes y blancas. Escalera que desemboca en la Iglesia o en su campanario, espadaña blanca de cal sobre su robusta piedra y ladrillo.
Un cable de tendido eléctrico cruza la calle desde la casa de más abajo a la de enfrente. Se encuentra abarrotado de golondrinas alineadas cual formación militar, con sus cabecillas mirándose unas a otras y como esperando que el sol las salude. Vistas así, dan la impresión de ser más unas pinzas de tender de las que se quedan abandonadas cogidas a un tendedero sin ropa. Gozan, eso si, de un palco de honor para presenciar un amanecer tan bello.
¡Que sol! Naranjon, redondo, brillante, fuerte. Casi con una sonrisa. Inmenso y deslumbrante. Y que nos da la vida casi somnoliento aún. Me lo imagino ayudándose por dos de sus rayos más fuertes, saliendo de la montaña del fondo, a pulso, poco a poco, como un atleta. Y tras conseguirlo, remontar su vuelo diario. Sin prisas pero sin pausas. A calentarnos el día.
El descender por una calle tan inclinada es fácil y llevadero. Mejor dicho, casi de dejarte caer por el acerado. Siempre piensas en la calle pero a la vuelta, hacia arriba. Penosa e interminable. Sacando la lengua y encorvado hacia delante. Y se me viene una idea a la cabeza: ¡pobre del crío que abandone a su vigilancia una pelota, arriba, al comienzo de la calle! Después de recogerla al final de la calle, abajo del todo, casi en la ribera, y subir de nuevo, ya se ha ido toda la pandilla a merendar. Así deben de tener las piernas como futbolistas profesionales.
Es por eso que yo la vuelta, la hago siempre por una calle paralela a esta. Más liviana.
Sigo calle abajo. Paso junto al Ayuntamiento. Pequeño, señorial, con su porticado con arcadas, bajo su reloj de sol, que por su disposición solo funciona un par de horas al día, y cuando hace sol, claro.
Avanzo y paso frente a la farmacia. Al llegar a la esquina dejo la oficina de correos a un lado y continúo por la calle de la izquierda. Pero mi mirada se clava en la Iglesia, que casi enfrente me invita a contemplarla. Erguida, casi escondida y guardando seguramente mas de una historia, se alza con trabajo, como empinada, por encima de los tejados como reclamando su importancia. Frente a su pórtico de entrada, se yergue frondosa una palmera y bajo ella, un banco de forja custodia serenamente su sombra. Recuerdo que sentados en él una noche de verano, aproveche con mis hijos para solucionar el mundo durante unas horas.
Continúo por la calle de la izquierda pasando junto al estanco, tomando la esquina y calle arriba ahora. Calle que me conduce al horno de pan. Hay dos. Yo voy al de más abajo.
Al pasar bajo los árboles junto a la acera, se escucha como los pájaros casi se gritan unos a otros.
Al llegar a la panadería, realmente me despierto del todo. Perfume del cielo. Todo te huele a pan nuevo, recién hecho. Aroma sutil. A madre de mañana. A todo lo bueno, encantador, apetitoso, bonachón, de desayuno de dioses. El olor a pan acabado de sacar del horno, rememora los mejores recuerdos de nuestra nariz.
Con la bolsa llena de crujiente frescura aún caliente, me encamino a casa calle arriba. Los bancos que la bordean en su zona de sombra, ya están ocupados por sus habitantes más fijos y tempranos, los mayores y jubilados. Contemplan y escudriñan el pasar de los demás con un interés más propio de cualquier investigador de la policía que de un simple observador. Tampoco hay muchas novedades que llenen su interés.

Y al pasar saludo:
- Buenos días.
- Muy buenas.
Y así un grupo tras otro, despacito. No hay prisa.
Llego a casa. Guardo el pan. Retorno al café. De nuevo sentado en el patio, respiro, miro, siento, escucho, paladeo, pienso, muy tranquilo... quieto... casi pasmado. No es fácil llevar tantas cosas a la vez. La próxima vez me lo tomaré con más tranquilidad.
Será un verdadero placer intentarlo de nuevo... mañana.
lunes, febrero 06, 2006
Derrota maltrecha y dolorosa
viernes, febrero 03, 2006
Llegó, pero... ni me enteré
jueves, febrero 02, 2006
¡que cosas!
miércoles, febrero 01, 2006
Acodado en cubierta (de la fabrica)
La tarde va sucumbiendo a los encantos de la noche y el Sol desaparece con su estela de luz roja tragado por la atracción de lejanas tierras.martes, enero 31, 2006
El Alpe d'Huez
Y les sonrie la diosa fortuna y todo eso...
Yo sigo subiendo, subiendo y subiendo... hecho un pringao de tres al cuarto... (mas de tres que de cuarto)
Espero que esto cambie pronto, porque empiezo a creer que mi imagen puede ir mutando...
lunes, enero 30, 2006
Volando, navegando y soñando...
viernes, enero 27, 2006
Viernes...y la semana se va
Lo cotidiano…
Nos hemos llevado todo el día de reunión a reunión. Nunca entendí bien el sentido y que se aclara con tanta reunión. Al final la opinión de todos sirve de poco y se va a hacer lo que el de siempre dijo de primera hora… siempre igual.
Se nos viene encima un fin de semana cargado de frío y lluvia… Y viendo que hasta el lunes no podré dar solución a las trabas surgidas durante mi viaje, optaré por irme corriendo a buscar el calor de una lumbre y la buena y reposada compañía de la amistad que nunca falta.
Siempre nos quedará el domingo a la hora lorquiana, el asistir al Coliseo de Nervión a dar buena cuenta de nuestras banderas y emblemas, a la espera de una gloriosa victoria que nos haga mantener alto nuestro pabellón.
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